Connect with us

Coronavirus

Alberto Fernández extenderá la cuarentena obligatoria hasta el 10 de mayo y duda en permitir la salida limitada de los chicos

Publicado

on

El Presidente considera que la prolongación del confinamiento es clave para contener al COVID-19 y aún medita sobre la posibilidad de habilitar excepciones recreativas para los menores de 18 años

Alberto Fernández repitió el mismo procedimiento científico de las últimas cuatro semanas y a continuación tomó la decisión política de extender la cuarentena obligatoria hasta el 10 de mayo inclusive para evitar que el COVID19 multiplique las cifras de contagiados y de muertos en toda la Argentina.

El Presidente sostiene en Olivos que su única estrategia frente a la pandemia es la cuarentena obligatoria, y hasta que no ceda el número de contagiados y de muertos, extenderá el confinamiento una y otra vez. Ahora sumará otras dos semanas (del 26 de marzo al 10 de mayo), pero no descarta que la cuarentena se estire casi todo el otoño.

Si la curva no se aplana, o no se avanza en el desarrollo de una vacuna en los próximos días, el jefe de estado prolongará la cuarentena hasta que el ministro de Salud, Ginés González Garcia, y su comité de expertos opinen lo contrario.

Alberto Fernández está preocupado por los chicos y adolescentes que no pueden salir de sus casas, y trató este complejo asunto con la delegación de UNICEF que lo visitó en Olivos. El Presidente reconoce que hay que encontrar una salida a esta encrucijada social, y se guardó el día de hoy para diseñar una salida que permita mantener la efectividad de la pandemia y a su vez habilitar “salidas controladas” al aire libre de chicos y adolescentes.

El Jefe de Estado ensayó un puñado de variables para atender la realidad cotidiana de las familias con chicos, pero ninguna cumplió con sus expectativas. Si la solución no aparece cuando caiga el sol en Olivos, Alberto Fernández no anunciará ninguna medida puntual que ponga en jaque los objetivos sanitarios del confinamiento.

Alberto Fernández con la delegación de UNICEF en la quinta de Olivos

Alberto Fernández con la delegación de UNICEF en la quinta de Olivos

La extensión de la cuarentena por dos semanas más tiene ciertas claves implícitas. El Presidente no abre la mano respecto a la Capital Federal y el conurbano bonaerense, y hace un monitoreo exhaustivo de la cantidad de contagiados y muertos, los niveles de utilización de los servicios públicos de transporte y las necesidades logísticas que podrían requerir Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof.

Alberto Fernández no permitirá en Buenos Aires y el conurbano ninguna actividad social o económica que implique facilitar que la pandemia multiplique los contagiados y muertos en esas zonas calientes de la Argentina.

En este contexto el Presidente habilitó determinadas actividades en determinadas provincias que no complican el sentido sanitario del confinamiento. A partir de hoy, Chaco, San Juan, Misiones, Santa Cruz, Mendoza y Entre Ríos podrán recuperar sus obras privadas. Esto significa que volverá la construcción a esas provincias, en los términos que resuelvan cada una de las gobernaciones incluidas en la Declaración Administrativa que se publicó hoy en el Boletín Oficial (BO).

Asimismo, y a diferencia de lo que sucede en Capital Federal y el conurbano, Alberto Fernández autorizó que las profesiones liberales -contadores, dentistas, abogados, escribanos, arquitectos, por ejemplo- podrán regresar al trabajo en Misiones, Chaco, Entre Ríos, San Juan y Neuquén, acorde a lo que reglamenten cada uno de los gobiernos provinciales.

Si un determinado gobernador habilita cierta actividad, y esa autorización provoca una escalada del coronavirus, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, tiene la facultad legal de suspender la decisión del mandatario provincial sin necesidad de consulta formal previa.

Alberto Fernández durante una videoconferencia con gobernadores en la quinta de Olivos

Alberto Fernández durante una videoconferencia con gobernadores en la quinta de Olivos

Antes de anunciar oficialmente la extensión de la cuarentena hasta el 10 de mayo inclusive, Alberto Fernández mantendrá una nueva videoconferencia con los gobernadores. Está invitado Rodríguez Larreta a Olivos, y aún no se sabe si Kicillof llegará a la quinta presidencial o se quedará en su despacho en La Plata.

No es ocioso que el jefe de Estado escuche las opiniones de los mandatarios provinciales. Alberto Fernández busca el consenso político para sostener su estrategia de extender la cuarentena obligatoria, y no quiere dejar ningún cabo suelto.

El presidente asume que en los próximos días deberá atender infinitos reclamos económicos y necesita a los gobernadores para trazar una hoja de ruta que permita evitar desbordes políticos y encontrar respuestas a una coyuntura que atraviesa a todas las provincias y sectores sociales.

Seguir leyendo
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Captcha loading...

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

Coronavirus

Llegaron al país 580.000 dosis de la vacuna Covishield de AstraZeneca/Oxford fabricada en India

Publicado

on

Por

Arribaron al Aeropuerto Internacional de Ezeiza a las 2:58 de la mañana y en las próximas horas serán supervisadas por el Ministerio de Salud

Un nuevo lote de vacunas contra el COVID-19 llegaron esta madrugada a la Argentina. Son 580 mil dosis de Covishield, una variante de la creada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, pero producida por el Serum Institute de la India.

Minutos antes de las tres de la mañana el vuelo de Qatar Airlines (QR 8155) aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza. Desde el Ministerio de Salud informaron que en las próximas horas Ginés González García “supervisará las vacunas que llegan desde la India en el Hangar de Cargas Argentinas”.

El cargamento llega mientras en el país se aplica únicamente la vacuna rusa Sputnik V, sin haber logrado hasta ahora un suministro lo suficientemente importante y fluido de arribos como para suministrarlas de manera masiva. La demanda global condicionó en Argentina un escenario de estrangulamiento de llegada de vacunas, por lo que el Gobierno podría modificar la estrategia epidemiológica y decidir que solo se aplique una dosis de la vacuna producida en la India.

Según los últimos análisis efectuados por el laboratorio AstraZeneca, una sola dosis de Covishield alcanza el 76% de eficacia contra el coronavirus, es decir un porcentaje de protección suficientemente bueno según establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) para una inoculación viral efectiva de este tipo de virus.

La vacuna Covishield es una variante de la fabricada por AstraZeneca y Oxford, que se produce en el Serum Institute de la India a partir de un acuerdo de colaboración en el contexto de una transferencia tecnológica del laboratorio anglosueco y la universidad británica. El Estado argentino acordó la adquisición de un total de 1.160.000 dosis. Otras 580 mil llegarían en marzo en una aerolínea privada.

A fines de diciembre, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) validó el uso de emergencia de la vacuna AZD1222 de Oxford/AstraZeneca en dos dosis. Esta vacuna, la primera creada contra el SARS-COV-2 en el mundo luego de que estallara la pandemia, sirve para la inmunización activa de personas mayores de 18 años con dos dosis administradas con un intervalo de entre 4 y 12 semanas, según recomendó en primer lugar la agencia regulatoria inglesa (MHRA) al autorizarla como suministro de emergencia.

Para ello aseguró que los ensayos clínicos de Fase III demostraron que este régimen es seguro y eficaz para prevenir el COVID-19 sintomático, sin casos graves ni hospitalizaciones más de 14 días después de la segunda dosis, con la que se alcanza un 82% de protección.

Los resultados demostraron una eficacia de la vacuna del 76% (IC: 59% a 86%) después de una primera dosis, con la protección mantenida hasta la segunda dosis (REUTERS)Los resultados demostraron una eficacia de la vacuna del 76% (IC: 59% a 86%) después de una primera dosis, con la protección mantenida hasta la segunda dosis (REUTERS)

Por ello, las autoridades sanitarias argentinas evaluarían si las 580 mil dosis servirán para inmunizar a 290 mil personas con dos dosis, o bien a 580.000 con una sola. Con respecto a la Covishield, fue autorizada por ANMAT con carácter “de emergencia”, el pasado 9 de febrero, y se aclaró que la trasferencia de tecnología entre AzatraZeneca/Oxford y el Serum Institute de la India “no impacta en la calidad, seguridad y eficacia”.

Los resultados demostraron una eficacia de la vacuna del 76% (IC: 59% a 86%) después de una primera dosis, con la protección mantenida hasta la segunda dosis. Con un intervalo entre dosis de 12 semanas o más, la eficacia de la vacuna aumentó al 82% (IC: 63%, 92%). El análisis también mostró el potencial de la vacuna para reducir la transmisión asintomática del virus, según los hisopados semanales obtenidos de voluntarios en el ensayo del Reino Unido. Los datos mostraron que las lecturas de PCR positivas se redujeron en un 67% (IC: 49%, 78%) después de una dosis única y en un 50% (IC: 38% a 59%) después del régimen de dos dosis, lo que respalda un impacto sustancial en la transmisión del virus.

Días atrás, Ginés González García había celebrado que con la llegada de estas dosis contra el COVID-19 se podrá “escalar la vacunación de los grupos priorizados”. Estas dosis se agregarán a las 23,6 millones que el Gobierno ya contrató con el laboratorio anglosueco en producción conjunta con la biotecnológica local mAbxience y la mexicana Liomont y que se está fraccionando y envasando en México, para ser distribuida en toda la región desde el mes que viene.

Tras arribar en Ezeiza esta madrugada, a partir de las 9.30 de la mañana el Ministerio de Salud encabezará la supervisión de las dosis de Covishield en el Hangar de Cargas Argentinas del aeropuerto.

Seguir leyendo

Coronavirus

Coronavirus en Argentina: a 11 meses del primer caso, el país llegó a los 2 millones de contagios

Publicado

on

Por

Figura en el puesto 12º a nivel mundial en cantidad de casos y 27° en la tasa de incidencia. Cuánto tardaron otras naciones en alcanzar ese número de casos. Qué dicen los demás indicadores sanitarios

A 344 días del primer caso, el 3 de marzo del año pasado, y con casi 11 meses de cuarentena, Argentina llegó a los 2.001.034 contagios por coronavirus. Los números la ubican dentro de los países con más casos detectados de COVID-19 acumulados, en el lugar 12º de una lista de 150 naciones. Esta posición no varió sustancialmente luego de haber ingresado el 31 de agosto pasado al top ten mundial de países.

En marzo del año pasado, un informe reservado publicado por Infobae dos días después de dictada la primera cuarentena, revelaba las proyecciones del Gobierno según distintos escenarios. El más pesimista auguraba que se llegaría a los 2.200.000 afectados a medida que la pandemia avanzara en el tiempo. También se consignaba que el número de muertos podría ascender a 60.000 -muy lejos de los 4 fallecidos que había registrados al 22 de marzo -, y nuestro país ya se acerca a los 50.000 decesos por COVID-19.

Este gráfico muestra cómo se posiciona Argentina respecto de los 30 países con más casos. Al pararse sobre cada esfera, se despliegan los indicadores del país respectivo. Arriba a la izquierda, se puede seleccionar el indicador sanitario a visualizar

La velocidad a la que se superaron los 2 millones de contagios en cada país depende de distintos factores: el nivel de circulación del virus, la campañas y medidas de prevención impuestas, la política de testeos y el número de análisis realizado, la política de aislamientos de contactos estrechos, la extensión del confinamiento, la vulnerabilidad de los adultos mayores, entre otros.

Los países que superan a Argentina en número de casos positivos acumulados son Estados Unidos, India, Brasil, Reino Unido, Rusia, Francia, España, Italia, Turquía, Alemania y Colombia.

Estados Unidos llegó a los 2 millones de contagios el 11 de junio del año pasado. India el 7 de agosto; Rusia el 20 de octubre; Francia el 17 de noviembre, Reino Unido Turquía el 19 de diciembre, Italia el 24 de ese mes, España el 8 de enero de este año, Alemania el 14 y Colombia el 24 del mes pasado.

Si se cuentan los días transcurridos desde el primer caso detectado, mientras a Argentina le tomó 343 días alcanzar los 2 millones de contagios detectados, a Alemania le requirió 352.

Al posicionarse sobre cada barra, se muestra la fecha del primer caso y la del día que se registraron 2 millones, así como los días transcurridos

En menos tiempo llegaron a esa cifra España en 342 días; Italia, 328 días; el Reino Unido y Colombia 322; Francia 297; Turquía 284; Rusia 262; e India 190. Los dos países que más rápido llegaron a los 2 millones de casos confirmados fueron Brasil, en 141 días, y Estados Unidos, en 140.

Contagios por habitantes

Los números absolutos de casos no son comparables entre países con distinto tamaño poblacional. En ese sentido, es recomendable analizar la tasa de incidencia, que ubica a Argentina en la posición 27 dentro de una lista de 150 países, según la Universidad de Johns Hopkins, de Maryland, Estados Unidos.

Con casi 4.491 casos por cada 100.000 habitantes, la incidencia en nuestro país es bastante menor al que muestran Estados Unidos (8.307), Israel (7.924) y España (6.404), entre otros.

Sin embargo, a nivel regional, Argentina muestra uno de los valores más altos, sólo apenas superado por Brasil, con 4.583 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que Colombia tiene un valor apenas inferior, de 4.348. Otros países de Latinoamérica tienen mejores resultados, como Uruguay con 1.338 contagios cada 100.000 personas; Paraguay con 1.982; Perú con 3.741; y Chile con 4.048.

Argentina se ubica en la posición 27 a nivel mundial en incidencia, que mide los casos detectados cada 100.000 habitantes

“Si Argentina es comparada con países latinoamericanos, puede decirse que la cuarentena temprana de marzo, que alcanzó niveles altos generalizados hasta mayo y luego fue decayendo por habilitación sucesiva de nuevas actividades comerciales y/o grados variables de cumplimiento de protocolos, logró desplazar el primer pico hasta octubre de 2020, a diferencia del resto de Latinoamérica, que padeció antes sus picos. En el caso de Ecuador en abril; Perú y Chile en junio; Brasil, Bolivia y Colombia entre julio y agosto; y Paraguay en setiembre”, analizó Valentina Viego, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional del Sur (UNS), ante Infobae.

En efecto, el pico máximo de contagios diarios detectados en el país tuvo lugar el 21 de octubre, cuando el Ministerio de Salud informó 18.326 en un solo día.

“Con todo, que el primer máximo se haya alcanzado recién en octubre no significa que hasta esa fecha el sistema sanitario transitó sin estrés la pandemia; en varias ciudades se registraron antes de esa fecha límites en sus capacidades hospitalarias, como Resistencia, San Salvador de Jujuy, Ushuaia, Neuquén, entre otras. Es decir, que el pico de principios de octubre ocurrió a distinto ritmo en el territorio, propio de las heterogeneidades espaciales típicas de Argentina”, agregó Viego.

La distribución de los contagios

De las 2 millones de personas contagiadas en el país desde el inicio de la pandemia, 219.667 tienen residencia en la Ciudad de Buenos Aires, 835.204 en la Provincia de Buenos Aires (PBA), y el resto en el interior del país.

Luego de CABA y PBA, los distritos con mayor cantidad en total de afectados por el COVID-19 son Santa Fe con 210.514; Córdoba con 149.908 y Tucumán con 77.619. El distrito con menos casos es Formosa, con 893 contagios confirmados. La política sanitaria de esta provincia viene siendo fuertemente cuestionada por la oposición y organizaciones de derechos humanos locales e internacionales, y le valieron al gobernador Gildo Insfrán denuncias en la Justicia argentina y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Del total de 2.001.034 COVID-19 positivos confirmados en los 11 meses que lleva la pandemia en el país, se recuperó el 90% de los afectados por la enfermedad (1.798.120), mientras que 153.240 personas la cursan al día de hoy activamente, según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación.

Cómo fue el aumento de casos en el mundo

Tras el pico nuevos casos positivos confirmados por día que se dio en octubre, el número comenzó a descender, y llegó a su piso la primera semana de diciembre cuando se registraron un promedio de 3.300 casos en 24 horas.

A partir de entonces, en coincidencia con el movimiento de gente que comenzó el fin de semana largo del 8 de diciembre, los contagios reportados día a día comenzaron a aumentar nuevamente, con un nuevo pico el 7 de enero, en lo que muchos llamaron “segunda ola” por el rebrote de la pandemia en el verano. Ese día se reportaron 13.835 nuevos casos en 24 horas. Desde entonces, lentamente comenzó a observarse una baja, hasta llegar a los 7.739 nuevos contagios informados en las últimas 24 horas. En promedio, los contagios para los últimos siete días fueron de 6.899.

Los expertos consultados por Infobae coincidieron en que se produjo un amesetamiento en el descenso de nuevos casos diarios y enumeraron un combo de razones. Cansancio social después de un año de una cuarentena muy extensa; relajamiento de las medidas de prevención como el distanciamiento social y el uso de barbijo, especialmente en los jóvenes; y mayor movimiento por las fiestas y las vacaciones de verano, con la consiguiente circulación del virus.

Paradójicamente, el anuncio del Gobierno del comienzo de la vacunación –cuando aún no está disponible una cantidad significativa de dosis para los 45 millones de habitantes– generó una falsa sensación de que ya la pandemia estaba bajo control, cuando los números indican que no es así.

“Después de haber llegado a casi los 14.000 nuevos casos diarios en enero, los números se estancaron varios días entre 11.000 y 13.000, y después, empezó una meseta por debajo de los 10.000 contagios. Pero los números siguen siendo altos porque hay mucha circulación viral por el movimiento hacia los lugares de veraneo. Hay gente con COVID que va a la playa y gente que regresa con COVID”, advirtió el médico infectólogo Eduardo López.

Sin embargo, la distribución de los casos a nivel nacional ha cambiado. A mediados de julio, el 90% de los nuevos casos se concentraba entre CABA y la provincia de Buenos Aires y el 10% en el resto del país. Cuatro meses después, sobre finales de noviembre, el 80% de éstos se acumulaba por fuera de los distritos bonaerense y porteño. Hoy la distribución es más pareja: el 54% de los contagios informados diariamente se encuentran en CABA y la provincia de Buenos Aires, mientras que el 46% en las provincias del interior del país.

Pocos testeos

Al pararse sobre cada país, se visualiza la cantidad de test. Argentina realizó 146.308 análisis por millón de habitantes

El acumulado de 2 millones de contagios en el país impacta por su dimensión, pero no refleja con exactitud la cantidad de personas que efectivamente tuvieron el virus. “Se trata de casos confirmados – ya sea por test o por contacto estrecho con síntomas compatibles de caso positivo testeado – y no infectados. Sabiendo que el multiplicador de casos se ubica entre 4 y 6, es probable que en Argentina hoy casi un cuarto de su población actual – equivalente a unos 10 millones de personas- haya sido infectada con el SARS-Cov-2”, sostuvo Viego.

El número oficial de casos está estrechamente relacionado con la cantidad de test que se realizan para detectar la enfermedad en la población.

Argentina no se destacó por su capacidad de testeo. Se ubica en la posición 71 en una lista de 156 países con más de un millón de habitantes, según el sitio de estadísticas norteamericano Worldometers.

Con 6.638.998 de test totales, nuestro país tiene 146.308 análisis realizados por millón de habitantes, lo cual representa el 13% de la población testeada. Dinamarca, Israel y el Reino Unido, por ejemplo, realizaron más test que el total de su población. Es que idealmente, la tasa de positividad debería ubicarse en el 5% (en Argentina es de alrededor del 16% -diaria- y 36% -acumulada-). Con mayor cantidad de análisis, la tasa de positividad bajaría y se podría aislar rápidamente a los detectados como positivos para evitar más contagios.

Para Viego, “la insuficiencia de testeos, que se refleja en Argentina en un bajo número de pruebas por habitante, debajo de Chile, Perú y Uruguay, pero arriba de Brasil, Bolivia, Ecuador, México – se complementa con aislamiento de positivos poco eficaz, y un seguimiento basado casi exclusivamente en los recursos y capacidad del paciente. A esto se suma, falta de rastreo de contactos -no se identificaron a infectores ni la red de contactos ni siquiera en períodos donde los contagios eran bajos y esa tarea era asequible – y demoras en hisopados”.

La letalidad y mortalidad

En número de fallecidos sobre casos detectados de Covid-19, Argentina se ubica en la posición 44 sobre 150 países

El otro indicador importante es la letalidad, es decir, cuántas personas mueren por cada 100 a las que se les detectó la enfermedad. Hasta ahora, ese cálculo da entre 2 y 3 pacientes.

Con este valor, Argentina se ubica en el puesto 44 a nivel mundial, y podría decirse que el sistema sanitario argentino respondió bastante bien. Pero es solo una parte del análisis, ya que pierden la vida aquellos que no reciben atención adecuada, pero también quienes son adultos mayores o tienen enfermedades prevalentes.

Algo similar ocurre cuando se analiza la tasa de mortalidad, que es la cantidad de muertos por millón de habitantes. En este indicador, Argentina asciende a la posición 22 sobre la misma lista de países, con 1.115 fallecidos sobre esa base poblacional.

En una lista de 150 países que tienen más de un millón de habitantes, el peor indicador lo tiene Bélgica, con 1.874 fallecidos sobre esa base poblacional. En la región, solo están por encima de Argentina, México con 1.350 fallecidos por cada millón de habitantes; Perú con 1.333; Panamá con 1.330; Colombia con 1.134 y Brasil con 1.115, el mismo valor que Argentina.

Según el análisis de Viego sobre cómo manejó el Gobierno la política sanitaria, “la cuarentena inicial -la que menos recursos requería- permitió aplazar los contagios. Ese confinamiento, idealmente, debería haber contribuido a fortalecer los sistemas sanitarios y de vigilancia, preparar equipos de detección, seguimiento y aislamiento eficaz de casos positivos, formar cuadrillas de fiscalización de protocolos con mecanismos pertinentes de penalización y habilitar vacunatorios. Pero Argentina no avanzó en esa tarea y, actualmente, la evolución de la pandemia está enteramente apoyada en la conducta individual y es vulnerable al ingreso de nuevos linajes del virus”.

La investigadora de la Universidad Nacional de Sur advirtió que, al igual que el resto de los países, “padece la dependencia de grandes multinacionales para acceder a vacunas a un costo y ritmo adecuados para inmunizar a su poblaciónFrente a estoel pronóstico más probable de la pandemia a nivel local es una evolución de picos, mediados por descensos temporales”.

En esa línea, los expertos coinciden en que con los actuales niveles de circulación de la población, la baja cantidad de testeos, el relajamiento de las conductas sociales, y un plan de vacunación que avanza a paso lento, el coronavirus en el país aún está lejos de ceder.

Cómo se procesó la información

La Unidad de Datos de Infobae descarga diariamente los datos oficiales de distintas fuentes, entre ellas, el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, la Universidad Johns Hopkins y Worldometers.

Estos datos se llevan a una hoja de cálculo, donde se cruzan con datos poblacionales y por continente, detallando las siguientes variables: casos confirmados, muertes, recuperados. Sobre estas bases se calculan varios indicadores entre ellos incidencia, letalidad y mortalidad.

Para descargar los datos a nivel mundial y nacional, con sus respectivas pestañas, siga este enlace

Seguir leyendo

Coronavirus

Cambio de política: ahora Estados Unidos pide el uso de doble barbijo o uno más ajustado contra el coronavirus

Publicado

on

Por

Es por la aparición de nuevas variantes de la enfermedad. El presidente exigió el uso de máscaras en todo el país.

Ya se sabe que usar barbijo reduce en buena medida el contagio de coronavirus. Pero ahora en Estados Unidos aconsejan usar uno quirúrgico bien ajustado o uno quirúrgico más uno de tela para lograr una protección casi total de las nuevas cepas.

El Centro para Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) señaló este miércoles que nuevos estudios realizados por la agencia indicaron que la transmisión del virus puede ser reducida hasta un 96,5% si un individuo infectado usa un barbijo de tipo quirúrgico bien ajustado a la cara o, más seguro aún, una combinación de uno quirúrgico más otro de tela.

Rochelle P Walensky, directora del CDC anunció la novedad durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca sobre coronavirus y pidió a los estadounidenses que usen un barbijo “bien ajustado” que tenga dos o más capas.

Una de las primeras medidas del presidente Joe Biden, que asumió el 20 de enero, fue exigir el uso de máscaras a nivel federal y en el transporte internacional (en este país cada estado decide si es obligatorio o no en su territorio), pero no había especificaciones sobre qué tipo de máscara. Walensky reforzó esa idea y dijo que ahora los tapabocas son cruciales por las nuevas variantes del virus.

“Con el número de casos y hospitalizaciones todavía muy altos, ahora no es el momento de bajar el requerimiento de barbijos”, dijo y añadió: “Lo importante es: los barbijos funcionan y funcionan cuando son ajustados y usados correctamente”.

Si bien los números de casos permanecen altos, las muertes y las internaciones por coronavirus comenzaron a bajar en las últimas semanas, luego de un fuerte pico tras las Fiestas.

Investigaciones

John Brooks, el investigador que dirigió el nuevo estudio sobre el uso de barbijos de la CDC dijo que “hay información sustancial de que usar máscara reduce la diseminación del virus y en las comunidades que se usa barbijo, las infecciones cayeron”. “Pero ahora estas nuevas variantes que circulan…todo lo que sea posible que hagamos para que el barbijo quede más ajustado, para que funcione mejor, será bueno para acelerar el fin de la pandemia”.

Pero, añadió, los nuevos estudios muestran cómo aumentar la protección.

La agencia señaló que experimentos de laboratorios mostraron que una opción para reducir transmisiones es usar una máscara de tela sobre una quirúrgica, dijo la agencia. La alternativa es usar una máscara quirúrgica pero bien ajustada, con nudos en los extremos de los elásticos cercanos a la boca para cerrar los espacios por donde puede ingresar el virus a la nariz y la boca.

Hasta ahora, la recomendación del CDC se había centrado en las máscaras de tela porque había preocupación por la escasez de barbijos quirúrgicos (los celestes) o los N95, que son los que usan los profesionales de salud. Pero a medida que el suministro ha mejorado, la agencia está proporcionando información sobre los pros y los contras de las diferentes máscaras “para que los consumidores puedan tomar una decisión informada sobre lo que quieren usar”, dijo Brooks. La agencia todavía no recomienda que los consumidores usen N95.

Seguir leyendo

Más Vistos