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Economia

La Argentina exportará este año lo mismo que China en una semana, EEUU en dos semanas y Brasil en tres meses

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Así lo explica un trabajo de la consultora Abeceb que señala que la participación argentina en las exportaciones globales habría alcanzado un mínimo histórico del 0,32%

Del sueño del granero del mundo a prohibir las exportaciones de maíz y a tener una escasa participación en le comercio internacional. Eso es lo que quedará de este año en donde buena parte de los meses los mercados globales demandantes de la producción argentina estuvieron cerrados y, por otra parte, tuvieron excedentes productivos que volcaron a sus mercados internos.

Esta situación hizo que 2020 también fue un año negativo para el comercio exterior de nuestro país. Un trabajo de la consultora Abeceb señala que los magros resultados se debieron principalmente a la irrupción de la pandemia y los confinamientos pero que además “las condiciones económicas locales también tuvieron impacto sobre la evolución de las cuentas externas”.

El informe de la consultora del ex ministro de Producción de Cambiemos, Dante Sica, explica que “si nos comparamos con una economía cerrada similar a la nuestra, las exportaciones anuales de Argentina durante 2020 equivalen a algo más de 3 meses de exportaciones de Brasil, es decir, que nuestro principal socio comercial exporta en un trimestre lo que nosotros concretamos este año”.

El aumento de las retenciones en productos agropecuarios y la fuerte suba de la brecha cambiaria a lo largo del año han tenido un rol significativo sobre los incentivos a exportar, mientras que los sucesivos endurecimientos del cepo en un contexto de reservas netas escasas y con tendencia descendente han reprimido aún más a las importaciones, que ya de por sí se encontraban en niveles bajos”, explicó Tobías Pejkovich, analista de Comercio Exterior de Abeceb.

Si esto se traduce en números, las estimaciones de la consultora señalan que las exportaciones argentinas habrían disminuido un 15% a USD 55.400 millones durante 2020, retrocediendo así a niveles de 2007, 2009 o 2015, tras cuatro años consecutivos de crecimiento. Esta caída se ubica por encima de los promedios regionales, ya que para América Latina se espera una contracción en torno al 10,5%, mientras que las ventas externas del Mercosur caerían aproximadamente la mitad (-8,4%).

“Si nos comparamos con las principales potencias mundiales durante 2020 las diferencias son abismales: nosotros exportamos en un año lo que Estados Unidos exportó en dos semanas o lo que China exportó en una semana (específicamente 8 días)”, asegura el informe de Abeceb.

Desde una perspectiva global, el panorama se agudiza ya que la participación argentina en las exportaciones globales habría alcanzado un mínimo histórico del 0,32%.

Fuente: AbecebFuente: Abeceb

Si bien la evolución fue heterogénea a lo largo del año, las exportaciones intra-regionales (especialmente con Brasil) de manufacturas de origen industrial fueron las más golpeadas por la pandemia, mientras que los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario tuvieron un mejor desempeño relativo.

Por el lado de las importaciones, el resultado tampoco fue bueno. También habrían disminuido a un ritmo algo inferior al 15% a USD 41.900 millones, siendo el tercer año consecutivo de caída y retrocediendo a niveles de 2007. La participación argentina en las importaciones mundiales habría sido aún menor que en el caso de las exportaciones ya que rondaría el 0,24%.

Por su parte, el standard comparativo con Chile, Brasil y China se mantiene: esos 3 países importan en 9,5 meses, 3 meses y 1 semana, respectivamente, lo que Argentina importa en un año. Al mismo tiempo, la comparación se reduce con Estados Unidos (de 2 semanas a 1 semana) y Perú (de casi 17 meses a algo más de 15 meses).

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Economia

Los aumentos de tarifas en la luz y el gas llegan en las facturas de mayo y se pagarán en junio

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Las audiencias públicas y los desacuerdos en el Gobierno postergan el plazo previsto originalmente, que era abril.

Los aumentos en las tarifas de servicios públicos estaban previstos para abril. Sin embargo, no llegarán hasta mayo, según explicaron fuentes oficiales a Clarín. Una de las razones es que las audiencias públicas se hicieron a mediados de marzo y fines de ese mes, y los reguladores necesitan un tiempo para procesar lo allí volcado. La otra es que subsisten desacuerdos internos sobre el nivel de incremento de tarifas.

La secretaría de Energía realizó una audiencia pública para el precio del gas que pagará a los productores el 15 de marzo. Al día siguiente, Enargas hizo lo propio, donde escuchó los pedidos de recomposiciones tarifarias de las distribuidoras. Eso fue a mediados de marzo. Federico Bernal, titular del Enargas, ya había anticipado que creía que no llegaría a tener nuevos cuadros tarifarios para el primer día de abril. Ahora, desde esa dependencia apuntan a fines de abril o comienzos de mayo.

En el caso de distribución eléctrica, la competencia del Enre es sobre las tarifas de Edesur y Edenor, que operan en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Sus audiencias se hicieron el 29 y 30 de marzo. Las empresas también solicitaron recomponer sus márgenes de distribución. El cuadro tarifario recién estará en mayo, según fuentes oficiales.

Si los cuadros tarifarios llegan en mayo, se estima que los hogares y los comercios recién comenzarán a pagarlo en junio. De esa forma, el Gobierno lograría escalonar el impacto de los aumentos energéticos, a uno por mes. Entre marzo y mayo, habrá tres subas en los precios de combustibles (ya la hubo en marzo y el fin de semana llegaría la de abril). En mayo llegaría el último retoque en surtidores. Para esa fecha, quizás ya estén los nuevos cuadros tarifarios, pero los usuarios recién tendrán que pagarlo en octubre.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, apuntó a dos subas de los servicios, una por cada semestre. Soledad Manin, interventora del Enre (distribución eléctrica) también mencionó esa posibilidad. Pero Bernal (Enargas) se opone, ya que es partidario de un único aumento.

Además, el ministro ve un rango de aumentos de entre 30% y 40%, mientras que los interventores se vuelcan a una franja del 7% al 9%.

Ese desacuerdo entre funcionarios también se traslada al nivel de subsidios energéticos, para mantener las tarifas bajas. Guzmán lo definió en un 1,7%. Los interventores de los entes reguladores creen que puede haber “reasignación de partidas” y modificar ese número.

El congelamiento de tarifas está en un limbo legal, según ex funcionarios y abogados especialistas en Energía. La primera ley que frenó todo aumento de tarifas (de diciembre de 2019) duró 6 meses y luego fue prorrogada vía decreto por otros seis meses. Después, hubo otro decreto de necesidad y urgencia (número 1020/20) que concedió 90 días más. Pero eso también venció.

“Sería deseable que quien vino a cumplir la Constitución Nacional y la ley del gas (como lo dijo en la audiencia pública de la semana pasada) cumpla con la ley 24.076 [de regulación de las concesiones de gas]. Lo mismo aplica para la interventora del ENRE (Soledad Manín) y la ley 24.065 [regulación de las concesiones eléctricas]. En ambos casos se trata de un incumplimiento de los deberes de funcionario público”, explicó Juan José Aranguren, ex ministro de Energía.

“El mantenimiento sigue de facto, hasta que entre a regir la tarifa de transición. Hubiera sido mejor que se hubiera extendido, por supuesto”, razona un funcionario de la actual administración.

Al nuevo régimen tarifario “deberían haberlo tenido listo -con audiencias previstas anticipadamente-, para que entrara en vigor a la finalización del plazo de 90 días del decreto que congeló tarifas. Tendrían que haberlo tenido listo el día 91”, según Aranguren.

El artículo 11 del último decreto presidencial al respecto (del que se aferran los actuales responsables) hablaba de mantener las tarifas actuales por 90 días corridos o hasta que entren en vigencia “los nuevos cuadros tarifarios transitorios resultantes del Régimen Tarifario de Transición para los Servicios Públicos (…) lo que ocurra primero”.

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Economia

Stablecoins, los “dólares digitales” sin cepo ni límites: qué son y cómo se compran en Argentina

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A diferencia del Bitcoin, su valor es previsible. Se usan para ahorrar y para conseguir dólares reales.

 

Guardar dólares sigue siendo la elección mayoritaria de los argentinos para ahorrar. Pero muchos ya no quieren tener los billetes verdes en “el colchón”, en un cofre o en el banco. Prefieren adquirir y atesorar stablecoins: unas criptomonedas distintas al Bitcoin que equivalen a sus dólares.

Algunos llaman a estos valores 100% virtuales “dólares digitales” o “criptodólares“, dado que su cotización siempre replica la de la moneda estadounidense, el euro u otras de las fuertes.

Y su creciente elección como “refugio” de valor, en Argentina y el mundo entero, no obedece sólo a una caprichosa adoración por la tecnología, sino a que ofrecen ventajas concretas.

Entre los mayores atractivos de ahorrar en “dólares digitales”, en comparación con los comunes, sus promotores en el país destacan que:

1) Se pueden comprar fácil y rápido por Internet sin el tope de US$ 200 mensuales del cepo cambiario, y hoy a un costo menor que el del “dólar solidario”.

2) Quedan protegidos bajo contraseña en redes globales, lo que evita los riesgos de robo de guardar plata física en el hogar, así como los altos costos de alquilar cajas de seguridad.

El dólar, la moneda de ahorro por excelencia para los argentinos. Foto Xinhua

El dólar, la moneda de ahorro por excelencia para los argentinos. Foto Xinhua

3) Al no ser controlados por gobiernos o bancos centrales, estos criptoactivos no pueden quedar en “corralitos” ni ser pesificados o confiscados. Nadie más que su dueño puede acceder a ellos.

4) Los “criptodólares” se pueden usar para hacer pagos y transferencias en el país y el mundo muy a bajos costos. Y se los puede vender y convertir en dólares comunes en cualquier momento.

¿Pero cómo funcionan las stablecoins y en qué se basa su equivalencia con otras monedas? ¿Cuáles son las más usadas y cómo se pueden comprar? A continuación, una guía básica y práctica con todo lo que se necesita saber.

¿En qué se diferencian del Bitcoin?

Las stablecoins, al igual que el famoso Bitcoin, son criptomonedas. Es decir, medios para intercambiar valores por Internet basados en registros contables encriptados que se distribuyen entre los usuarios de una determinada red, que pueden ser millones alrededor del mundo.

Estas tecnologías permiten, con total seguridad y exactitud, emitir dinero digital y que luego millones de usuarios puedan ahorrarlo, intercambiarlo o usarlo para pagar.

Ahora bien, hoy existen miles de criptomonedas, muy diferentes entre sí. Algunas, como el Bitcoin (BTC) o el Ethereum​ (ETH), tienen constantes y abruptas fluctuaciones en su cotización, dado que ésta cambia a cada rato según la oferta y la demanda.

Surgido en 2008, el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, pero también surgieron muchas otras. Foto Reuters

Surgido en 2008, el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, pero también surgieron muchas otras. Foto Reuters

Pero esa cualidad, que complica el uso de Bitcoins para ahorrar y pagar, es justamente lo que no tienen las stablecoins o criptomonedas estables.

Este gran grupo de criptomonedas, entre las que se destacan el USD Coin (USDC) y el DAI, se distingue por mantenerse siempre en paridad 1 a 1 con una moneda fuerte tradicional. Los dos casos mencionados, USDC y DAI, son espejos digitales del dólar.

“Las stablecoins crecen como opción entre los ahorristas dado que brindan un resguardo ante la volatilidad de otros activos tradicionales y hasta del mismo Bitcoin. También crece su uso para realizar transferencias o pagos internacionales rápidos, a bajo costo y sin la intervención de entidades financieras”, explicó a Clarín Guido Quaranta, cofundador y CEO de SeSocio.

Esa es una de las plataformas a través de las cuales, en la Argentina, hoy se puede abrir una “billetera cripto” para comprar stablecoins con pesos o dólares, tenerlos ahorrados y luego venderlos para volver a tener moneda tradicional.

Otras de las “casas de cambio digitales” que facilitan actualmente esas operaciones son RipioSatoshitangoBitso y Buenbit.

Aunque el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, existen miles de ellas y no todas tienen grandes altibajos en su cotización.

Aunque el Bitcoin es la criptomoneda más conocida, existen miles de ellas y no todas tienen grandes altibajos en su cotización.

¿Cuáles son las stablecoins más usadas y qué garantía ofrecen?

Mariano Craiem, cofundador de Satoshitango, explicó a Clarín que hay distintos tipos de stablecoins.

1) Las que se respaldan en dinero común o en bienes

Por un lado, están las que respaldan cada unidad virtual circulante con reservas de dinero tradicional (como dólares o euros) o con productos (como oro, cobre o petróleo). Suelen ser creadas y reguladas por la organización dueña del sistema criptográfico que las emite.

Criptomonedas como Thether (USDT), que sigue al dólar, o Euro Stasis (EURS), atada al euro, son algunos ejemplos. Aunque hoy la más reconocida es el USD Coin (USDC).

Los emisores del USDC -las firmas del sector Coinbase y Circle- garantizan que por cada unidad digital circulante existe un dólar real en una cuenta bancaria, al que representa y por el que se puede canjear.

Esa cuenta es auditada por distintos actores, entre ellos entidades financieras tradicionales. El sistema inspiró tanta confianza que Visa, la tarjeta de crédito más importante del mundo, acaba de anunciar que comenzará a procesar pagos hechos en USDC.

Visa anunció en que comenzará procesar pagos en criptomonedas. Foto EFE

Visa anunció en que comenzará procesar pagos en criptomonedas. Foto EFE

2) Las que se respaldan en otros criptoactivos

Por otro lado, según repasó Craiem, hay stablecoins que se emiten y regulan de modo descentralizado (lo hace su comunidad de usuarios) y que no están respaldadas por dinero tradicional ni por materias primas, sino por otros criptoactivos.

La stablecoin más conocida dentro de esta familia es el DAI, una criptomoneda que opera sobre el sistema blockchain abierto Ethereum y que está programada para que tienda a valer siempre como el dólar.

“Su precio fijo es 1 DAI = 1 US$. Cuando el valor del DAI supera levemente 1 US$, el algoritmo ofrece incentivos económicos a los usuarios del Ethereum para que lo cambien por DAI, lo que hace bajar su precio; y si el valor es inferior a 1 US$, se ofrecen incentivos para cambiar DAI por ETH, lo que hace subir el valor”, explicaron en Satoshitango.

Emiliano Limia, vocero de Buenbit, define así al DAI: “Es una suerte de dólar digital que surgió de un equipo de programadores (la comunidad MakerDAO) que identificó la necesidad de crear una criptomoneda de valor estable, pero que, al mismo tiempo, tuviera lo mejor del Bitcoin y cuyo valor residiera enteramente en la tecnología blockchain, sin garantías atadas al mundo financiero tradicional”.

DAI es una de las criptomonedas más usadas en América Latina, con un destacado papel de la Argentina. Imagen MakerDAO

DAI es una de las criptomonedas más usadas en América Latina, con un destacado papel de la Argentina. Imagen MakerDAO

Paso a paso, ¿cómo comprar stablecoins en la Argentina?

1) Buscar una “casa de cambio digital”

La manera más rápida y sencilla de adquirir USDC, DAI u otras criptomonedas estables es recurrir a una plataformas de compraventa que admita esas operaciones.

Son sitios que funcionan como “casas de cambio” digitales: permiten abrir una cuenta con una billetera a través de la cual se pueden comprar, guardar y vender todo tipo de activos digitales.

Ripio, Satoshitango, SeSocio, Bitso y Buenbit son algunas de estas empresas. Cada una tiene sus particularidades, pero en general los pasos son similares.

2) Registrarse

Primero, los sitios piden crear una cuenta dando los principales datos personales. Luego pueden exigir verificar la identidad informada enviando una foto del DNI y tomando una selfie. Terminado esto, la billetera o wallet queda creada.

Venta de la stablecoin USDC en la web de Ripio.

Venta de la stablecoin USDC en la web de Ripio.

3) Ingresar los fondos

Una vez que se tiene la billetera, hay que enviar allí los dólares o los pesos que se pretende invertir o digitalizar.

Eso puede hacerse en general por transferencia desde una cuenta bancaria (por CBU) o desde una billetera virtual como Mercado Pago (por CVU), y en algunos casos en efectivo vía Pago Fácil o Rapipago.

Desde que se hace el depósito la acreditación en la billetera puede demorar 24 o 48 horas.

4) Adquirir las criptomonedas

Una vez que los fondos se ingresan en la billetera, el ahorrista ya está en condiciones de convertirlos en la stablecoin que prefiera, con unos pocos clics.

Para hacerlo debe ir al menú de compra de cada sistema e indicar cuántos de los pesos o dólares depositados quiere pasar a la criptomoneda.

Tras dar la orden, la operación se realiza al tipo de cambio del momento y queda terminada en minutos. En la billetera, así, en vez de los pesos o dólares, aparecen sus equivalentes virtuales.

Venta de la stablecoin DAI en Buenbit, con las cotizaciones del día en pesos argentinos.

Venta de la stablecoin DAI en Buenbit, con las cotizaciones del día en pesos argentinos.

5) Enviar, recibir y pagar con stablecoins

Dentro de las plataformas, los “dólares digitales” comprados se pueden mantener ahorrados, pero también pueden ser enviados a otros usuarios del país o del mundo que tengan una criptobilletera.

Algunos sistemas también permiten usar los criptoactivos depositados para hacer pagos cotidianos, como cargar saldo en el celular. O para comprar en tiendas web del exterior que acepten esa forma de abonar.

6. Volver a tener el dinero tradicional

Así como el ahorrista depositó pesos para adquirir USDC o DAI, en cualquier momento puede liquidar en el mercado esas criptomonedas para volver a tener los dólares equivalentes y retirarlos.

Para esto, las plataformas suelen ofrecer la chance de enviarlos por transferencia a una cuenta bancaria propia en dólares. O, si el rescate es en pesos, también a una billetera virtual (como Mercado PagoUalá Naranja X).

¿Afecta el cepo cambiario a las stablecoins?

No. Valen como dólares, pero no lo son. De ahí que para comprarlas no se aplique el límite de US$ 200 mensuales qué sí rige a la hora de comprar dólares reales en los bancos, por el cepo cambiario.

La cotización que se aplica es la de mercado, actualmente cercana a la del dólar bursátil y el informal.

Este martes 30 de marzo, por ejemplo, un 1 DAI o un USDC se podían comprar en la Argentina por $ 145 o $ 146, precio inferior al del dólar “solidario” ($ 161) y casi igual que el contado con liquidación, aunque algo mayor que el blue ($ 141) o el MEP ($ 141).

Las plataformas muestran la cotización del día de cada criptomoneda frente al peso y su evolución histórica.

Las plataformas muestran la cotización del día de cada criptomoneda frente al peso y su evolución histórica.

¿Se pueden usar stablecoins para conseguir dólares reales?

Sí. El procedimiento consiste en depositar pesos en una criptobilletera, comprar con ellos una stablecoin, vender luego la criptomoneda en el mercado pidiendo dólares a cambio, y finalmente enviar los dólares obtenidos a una cuenta bancaria.

“Es una operatoria bastante común de algunos usuarios. Se le llama dólar cripto y a veces resulta más barato que el dólar blue”, explicaron a Clarín en Buenbit. Y afirmaron que así resulta legal conseguir más de US$ 200 al mes.

“En realidad no estás comprando dólares directamente. Por lo tanto, no hay límite. Comprás criptomonedas en pesos y luego las vendés en dólares. Es una operatoria muy similar a la del dólar bolsa, en donde uno compra y vende bonos”, compararon.

¿Hay costos al invertir en stablecoins?

Desde ya que las “casas de cambio digitales” que mantienen las billeteras y dan acceso a la inversión no brindan sus servicios a cambio de nada. La mayoría fija comisiones y cargos para las distintas operaciones o movimientos.

En general, al ingresar pesos en una billetera pueden descontar entre el 0,5% y el 6% del monto, dependiendo del método elegido (los depósitos por transferencia suelen tener las menores comisiones y los que son en efectivo, las más elevadas).

Por cada compra o venta de criptomonedas, la comisión puede ser del 1%. Y retirar la plata de la criptobilletera no suele tener costos, salvo que sea en efectivo.

En el caso de Buenbit, su esquema es diferente: no cobra comisiones al ingresar o retirar pesos y dólares, ni tampoco al comprar o vender criptomonedas. Su ganancia surge, en cambio, de las diferencias entre los precios de compra y de venta.

“Entre las ventajas de las stablecoins está que no hay mínimos para invertir. Es decir, que si una persona tiene 2, 5 o 10 dólares de ahorro ya puede adquirir una parte de un criptodólar”, destacaron en SeSocio.

Guardar dólares reales conlleva muchas veces la necesidad de alquilar cajas de seguridad, si no se los quiere tener en una cuenta bancaria. Los dólares digitales ahorran ese costo. Foto Ingot

Guardar dólares reales conlleva muchas veces la necesidad de alquilar cajas de seguridad, si no se los quiere tener en una cuenta bancaria. Los dólares digitales ahorran ese costo. Foto Ingot

¿Además de atesorar las stablecoins, se pueden invertir para obtener ganancias en dólares?

Sí. Al volverse digitales, los dólares pueden ser invertidos fácilmente para conseguir ganancias atractivas.

“Frente a la opción de tener los dólares en una caja de seguridad, donde quedan estáticos, los ‘dólares digitales’ pueden ser reinvertidos fácilmente para obtener rentabilidad en dólares”, destacaron en SeSocio.

Por otra parte, algunas de las “casas de cambio” cripto hoy le pagan un interés al ahorrista por el mero hecho de tener criptomonedas depositadas en la billetera. Como si estuvieran en un plazo fijo, pero disponibles en cualquier momento.

La fintech Lemon Cash, por ejemplo, anunció que lanzará un servicio por el cual todas las criptomonedas que los usuarios ahorren en su app rendirán intereses, que se liquidarán semanalmente. Para quien tenga USDT, prometen, la ganancia será del 7% anual.

En Buenbit, por su parte, tener DAI actualmente en la billetera produce intereses que se acreditan cada día y que equivalen, afirman, a un retorno del 8% anual en DAI.

Como comparación, por depositar dólares a plazo fijo los bancos pagan tasas del 0,5% anual, y el dinero no se puede utilizar hasta el vencimiento.

“Como consejo para los principiantes, antes de invertir, es indispensable investigar, informarse y entender los conceptos básicos de las criptomonedas, recordando la importancia de diversificar nuestras inversiones para así reducir el riesgo que implica apostar a un sólo activo”, indicaron en Buenbit.

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Economia

Los siete aumentos que habrá en abril e impactarán en los bolsillos

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Naftas, servicio doméstico, luz, gas, taxis, transportes en la Ciudad y cajeros, una por una, todas las subas que llegarán en el cuarto mes del año.

A los aumentos que ya se vieron materializados en marzo, ahora se le sumarán los ajustes del cuarto mes del año. Las fuertes subas no dejan de presionar a los bolsillos flacos y le suman estrés a la inflación, y hasta hacen tambalear la meta del 29% prevista por Martín Guzmán.

En marzo hubo ajustes en prepagas, colegios privados (para los que reciben ayuda estatal), servicio doméstico, naftas, y subtes, entre otros.

La inflación acumula un 7,8% en los dos primeros meses del año y podría alcanzar un 12% si, como estiman los analistas, el dato de marzo se ubica alrededor del 4% otra vez.

Las subas previstas para abril van desde transporte público en la Ciudad hasta servicios, y combustibles. Habrá un ajuste del 10% también en los sueldos del personal doméstico, y aumentarán las expensas producto del acuerdo de paritarias que lograron los encargados de edificios. Y, en el cuarto mes del año, volverán a cobrar la extracción en los Cajeros Automáticos.

Transporte en la Ciudad

Tras la suba de marzo, el pasaje de subte y premetro volverá a subir -tal como estaba previsto- desde el 18 de abril.

Viajar en cualquiera de las seis líneas subterráneas saldrá de $30, mientras que el premetro llegará a $10,70 el próximo mes.

El aumento total será de 43% pero se mantiene el esquema de bonificaciones para los viajeros frecuentes con las tarjetas SUBE y Monedero. En estos casos se mantendrán los descuentos automáticos de 20%, 30% y 40% para los pasajeros que realicen más de 20, 30 o 40 viajes por mes, respectivamente.

Por otro lado, viajar en subte también aumentará del $25,50 al que llegó en marzo, pasará a $30 en abril.

Taxis

Habrá una segunda suba del taxis en marzo, tras el incremento de finales de febrero.

La bajada de bandera se ubicará en $85,70 en abril. La ficha diurna, que cae cada 200 metros o un minuto de espera, aumentará a $8,57 el mes que viene y la ficha nocturna, que se cobra entre las 22 y las 6, costará a $10,28. El aumento total en los taxímetros será de 44%.

Naftas

Tras los aumentos de este mes, YPF anunció que volverá a hacer un ajuste de 5% en los precios de surtidores. Se trata del segundo de los tres incrementos de 5%.

En marzo, las empresas petroleras aplicaron un aumento en los combustibles de un 7% en promedio en todo el país. Ese fue el primero de tres aumentos escalonados previstos para los próximos meses que busca alcanzar una suba del 15% en los precios de las naftas y el gasoil.

La suba aplicada en la Ciudad de Buenos Aires, la quinta en lo que va del año, dejó los precios vigentes en los surtidores de las estaciones de servicios porteños en $80,50 para el litro de nafta super y $92,90 para el litro de nafta premium y en $75,70 para el diesel y $89,30 para el diesel premium.

Una vez que se complete el tramo de aumentos previstos para abril y mayo, el precio del litro de nafta premium alcanzaría los $100.

Servicio doméstico

En la última paritaria, cerrada a fines de noviembre del año pasado, las empleadas domésticas acordaron un aumento del 28%, dividido en tres tramos: las dos primeras cuotas fueron del 10% en diciembre y del 8% en febrero. El próximo aumento llegará en abril, será del 10% y completará la suba acordada.​

En el caso del personal para tareas generales, la hora con retiro quedará en $171 desde abril y el sueldo mensual del personal sin cama tendrá un valor mínimo de $20.987. Sin retiro, la hora subirá a $183,50, y el sueldo mensual superará los $ 23.300.

Expensas

Los encargados de edificio cerraron paritarias y en abril recibirán un ajuste salarial, que impactará sobre el valor de las expensas.

El gremio cerró una paritaria de 32% que en abril tendrá su primera cuota de 7%.

Según los referentes del sector, la mejora en los salarios de los encargados se traducirá en un alza de alrededor de 5% y 7% en las expensas, ya que al ajuste de bolsillo se suman las cargas patronales que deben pagar los consorcistas.

Cajeros automáticos

Desde abril, los bancos volverán a cobrar por el uso de cajeros automáticos que pertenezcan a una red o entidad diferente a la que emitió la tarjeta de débito. De esta manera, se volverá a la modalidad prepandemia.

¿Cuánto hay que pagar por sacar efectivo de un cajero automático de una red distinta a la propia (Banelco o Red Link)? El valor depende de cada entidad. Por ejemplo, el Nación cobra $142,78, el Provincia, $49 y Ciudad, $82,48. BBVA, $72,60, Santander, $93,21; Galicia, $95; HCBC, $113,28; ICBC, $78,55; Itaú, $73,41; Comafi, $93,17; Credicoop, $61,71; Macro, $108,90; Supervielle, $71,01; entre otros.

Luz y Gas

Las empresas que forman parte de la generación y distribución de gas y energía eléctrica se encuentran en pleno proceso de audiencias públicas para definir un esquema tarifario de transición, luego del congelamiento del año pasado.

Las tarifas de los servicios públicos de la energía tendrán el primer aumento de la presidencia de Alberto Fernández hacia fines de abril o principios de mayo.

En la última audiencia pública del gas, las distribuidoras pidieron una recomposición de tarifas de cara a diciembre de 2021. Las compañías solicitaron una recomposición mínima del 50% (impactaría directamente en un alza de 15% en las boletas), siempre teniendo como horizonte que eso alcanzaría hasta fin de año.

En el caso de la energía eléctrica, el lunes 29 y martes 30 serán las audiencias públicas por el transporte nacional y la distribución metropolitana (que tienen un peso de 29% en las facturas, según un estudio de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica, Adeera).

Edenor pidió una suba final en las boletas de 31% para usuarios residenciales, mientras que Edesur propuso un 34% final.

Lejos de esto, el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, y la interventora del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), María Soledad Manin, prometieron que la actualización “no será un ajuste” y que los salarios le ganarán con buen resto a los aumentos de tarifas.

Ninguno arriesga un porcentaje, pero el aumento que busca parte del Gobierno está en el orden del 7% al 9%.

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