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Un homenaje distinto: recordar Malvinas a pesar de la pandemia

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Aunque se suspendió la vigilia del 2 de abril en San Andrés de Giles, dialogamos con uno de sus organizadores y con otros veteranos de guerra sobre cómo revivir la gesta en este tiempo de cuarentena. Además, presentamos una selección de imágenes de la muestra itinerante “Malvinas, retratos de un sentimiento”, de la editorial TAEDA, que iba a ser parte del evento.

Desde 1982, todos los 2 de abril comienza un período especial para los veteranos y familiares de los caídos en la guerra de Malvinas; un período que se extenderá hasta el 14 de junio y que recorrerán con orgullo y con dolor. “Es la temporada malvinera”, resume el coronel Esteban Vilgré Lamadrid, veterano de Malvinas del Regimiento de Infantería 6. “Los recuerdos de los veteranos se encuentran a flor de piel. Se recuerda que muchos hicieron un gran sacrificio por su patria, encerrados en su trinchera, por un país mejor”.

Este año, en plena cuarentena obligatoria por la pandemia del COVID-19, el 2 de abril se vive de una manera particular. “No puedo dejar de comparar estos difíciles momentos con la guerra del año 82”, dice Alberto Puglelli, que preside el Centro de Combatientes de la ciudad de San Andrés de Giles. Exsoldado conscripto, Puglelli también participó en la guerra con el Regimiento de Infantería 6. Junto a otros veteranos, organiza todos los años una vigilia en las horas previas al 2 de abril en aquella localidad de la provincia de Buenos Aires para recordar y rendir homenaje a nuestros héroes. “El objetivo del encuentro es que todos los veteranos de guerra y sus familias estén juntos y, a la medianoche, encender 649 antorchas (el número de caídos argentinos en la guerra) y entonar las estrofas del himno nacional a capela, como se hizo el 25 de mayo en las islas o como lo hicieron los sobrevivientes del General Belgrano cuando se hundía su crucero”, describe Puglelli.

Aunque la vigilia de este año se suspendió en atención a los riesgos para la salud pública que podía conllevar, la tradicional actividad convirtió a San Andrés de Giles en la “capital de la malvinización”, como les gusta decir a sus organizadores. Posiblemente, el evento se lleve a cabo más adelante, una vez concluida la cuarentena, y contará con la exposición de la muestra itinerante “Malvinas, retratos de un sentimiento”, de la Editorial TAEDA, que exhibe imágenes tomadas por los fotorreporteros argentinos que cubrieron la guerra (algunas de ellas acompañan esta nota).

Un soldado argentino con su ametralladora antiaérea esperando por la llegada de los Harrier. Foto: Télam.

Un soldado argentino con su ametralladora antiaérea esperando por la llegada de los Harrier. Foto: Télam.

Malvinas en el espejo

En el marco de la pandemia que atraviesa el país y el mundo en estos días, es imposible no preguntarles a diferentes veteranos sobre su experiencia en momentos difíciles y de aislamiento. “Hoy, como en Malvinas, está presente la incertidumbre”, reconoce Vilgré Lamadrid, quien además fue, durante varios años, director del Centro de Salud de las Fuerzas Armadas “Veteranos de Malvinas”. “Normalmente, en la vida diaria, uno se mueve en un mundo grande, en el trabajo, el transporte y otras cosas. Y, de repente, nos vemos circunscriptos a un mundo pequeño en el que descubrimos cosas que antes no mirábamos: la familia, el contacto directo, el hecho de compartir un plato. De la misma manera, en Malvinas, nuestro pequeño mundo era la trinchera, el camarada, la comida o el peligro que podíamos compartir. Eso es algo positivo de este ambiente en el que estamos sumergidos. Entonces, debemos frenar la locura y pasar a un mundo donde nosotros, nuestra vida y nuestra salud sean lo importante”, dice. Para Vilgré Lamadrid, los lazos que nos unen en este contexto son los que harán que, al final, uno pueda ser capaz de dar mucho más por el grupo.Por su parte, el coronel mayor VGM (R) Lautaro Jiménez Corbalán señala que la guerra no es otra cosa que una crisis llevada a su máxima expresión. “Esta pandemia que nos asola obligó también a los diferentes organismos del Estado a desarrollar estrategias, adoptar previsiones y actuar en forma acelerada. Por otro lado, la población, sin disponer de toda la información necesaria, debe acatar las órdenes emanadas que, en muchos casos, resultan incómodas y molestas, exactamente igual que en una guerra”, compara el veterano del Regimiento de Infantería 4.

En un alto de sus actividades, los soldados argentinos leen los periódicos nacionales. Foto: Román Von Eckstein.

En un alto de sus actividades, los soldados argentinos leen los periódicos nacionales. Foto: Román Von Eckstein.

Jiménez Corbalán también se refiere al accionar de la sociedad en general: “En 1982, eran las muestras de aliento, la algarabía en todo el país, las cartas a los soldados e, incluso, las donaciones que se hacían en forma masiva. Hoy ese apoyo tiene varias caras, uno es el esfuerzo económico que realizan muchos sectores que acatan las medidas con seriedad y conciencia solidaria. Por otro lado, están quienes siguen produciendo todo aquello necesario para que la vida continúe y se sostengan las acciones adoptadas. También podemos incluir los aplausos que, espontáneamente, la sociedad les ofrece a los que están en la primera línea. Esto, que parece algo menor, es fundamental para mantener alta la moral de quienes más se exponen”, manifiesta.

En diálogo con DEF, el general (R) del Ejército Argentino José Navarro, veterano de Malvinas de Grupo de Artillería Aerotransportada 4, describe que el ambiente de abril de 1982 se asemeja al actual en ciertos aspectos: “Muchos de los actores y las instituciones que estaban en primera línea en 1982 lo vuelven a hacer ahora, en 2020. Me refiero a las Fuerzas Armadas y de seguridad, y al personal de sanidad. Con desinterés, se han puesto en manos del Estado para poder ayudar a sus conciudadanos, poniendo en riesgo su vida y su salud”. Según Navarro, ambos contextos nos demuestran que el argentino, cuando se enfrenta a graves problemas y la nobleza de la causa lo amerita, permanece unido. “Son muestras de un profundo amor hacia la Patria y hacia el prójimo. Patriota es el conductor de un colectivo que hoy sabe que se arriesga y, sin embargo, por amor a sus conciudadanos, sigue haciendo su trabajo sin buscar excusas. Como lo es también el operario que está en un centro de distribución logística para que, gracias a su esfuerzo, nosotros podamos disponer de los recursos necesarios para enfrentar la cuarentena. Cuando escucho los aplausos, se me cruzan por la cabeza no solo los médicos, sino también quienes atienden un supermercado, aquellos que transportan mercadería, los que la distribuyen, todos, al igual que en 1982, están poniendo su granito de arena para hacer más grande la patria y más llevadero el esfuerzo y sacrificio que conllevan estas situaciones tan extremas como la guerra y la pandemia”, remarca.

Ante la alerta roja, los soldados corren a sus puestos por Ross Road. Foto: Eduardo Farre.

Ante la alerta roja, los soldados corren a sus puestos por Ross Road. Foto: Eduardo Farre.

La fe, los sentimientos y los recuerdos

“Si bien es cierto que quienes están en la primera y segunda línea entregan mayor cuota de sacrificio y abnegación, la sociedad toda contribuye en la lucha contra este flagelo invisible pero letal. Si el sacrificio, el esfuerzo patriótico y la solidaridad son compartidos, las posibilidades de salir mejor parados como sociedad, después de esta pandemia, darán sus frutos”, destaca Jiménez Corbalán.

Puglelli también trae al presente lo vivido con su compañero de carpa, Carlos Dupuy, en una ocasión en la que este último presentaba un cuadro febril: “Decidí ir al puesto sanitario por alguna medicina. El medicamento fue la típica pastilla blanca tan efectiva para todo. Cansado de tanto caminar, llegué a la posición, le suministré el remedio como me lo indicaron y, a las dos horas, le di la segunda dosis. El tardío amanecer nos encontró sin carpa, el viento nos la había volado; estábamos empapados por el agua de la lluvia, pero contentos, porque había nacido una amistad que perdura hasta estos días”. El veterano recuerda esa historia para señalar que es en estos momentos cuando hay que dejar las mezquindades de lado, compartir y cuidar.

Domingo 2 de mayo de 1982, pasadas las 16 horas, dos estallidos sacuden al crucero General Belgrano. La mole herida por dos torpedos lanzados desde un submarino nuclear comienza a escorar y más de 300 hombres pierden la vida. Foto: Archivo DEF.

Domingo 2 de mayo de 1982, pasadas las 16 horas, dos estallidos sacuden al crucero General Belgrano. La mole herida por dos torpedos lanzados desde un submarino nuclear comienza a escorar y más de 300 hombres pierden la vida. Foto: Archivo DEF.

Jiménez Corbalán recuerda lo vivido el 3 de mayo de 1982, cuando se encontraba en el monte Harriet. Como subteniente, estaba a cargo de una sección de Infantería: “Esa tarde, a las 15 aproximadamente, llega un estafeta anunciando que debía apersonarme al puesto de comando del jefe de la compañía, el entonces teniente primero Carlos Alberto Arroyo. Cumplí la orden y asistí. Al ingresar a la carpa, saludé y de inmediato noté un ambiente apesadumbrado y tedioso. Arroyo, con frases bien pensadas pero dramáticas, nos contó que el día anterior, en horas de la tarde, habían hundido el crucero ARA General Belgrano; habían muerto 323 valerosos marinos. Nuestros rostros se transformaron y nuestras cabezas se sacudían sin entender. Lo cierto era que la guerra ya no tenía vuelta atrás y, desde ese instante, todos sentimos que ayer habían sido ellos y que, mañana, seguirían otros o quizás nosotros mismos”. Esa anécdota, sostiene, le recuerda que es en esos instantes cuando la convicción de lucha, la preparación espiritual interior, el adiestramiento y el equipamiento disponible nos dan las herramientas necesarias para no sucumbir y sentir que podemos enfrentar lo que sea necesario.

Cargado con bombas y cohetes, un Pucará sobrevuela el malecón de Darwin. Busca tropas inglesas en Pradera del Ganso. Foto: Télam.

Cargado con bombas y cohetes, un Pucará sobrevuela el malecón de Darwin. Busca tropas inglesas en Pradera del Ganso. Foto: Télam.

El coronel Vilgré Lamadrid recuerda que, en la guerra, se hablaba mucho de Dios y del patriotismo, “pero, en la medida en que se acercaban los combates finales, todos esos valores, expresables en una charla, se iban perdiendo. Al final, en el combate, uno pelea por el que está al lado”. En ese contexto, rescata la anécdota de los soldados Adorno y Balvidares. Era uno de los combates finales, en la madrugada del 14 de junio: “Adorno fue herido en dos partes e intentaba replegarse en medio de los tiros. Balvidares regresó, buscó a Adorno y se replegó con él, apoyado en su hombro, mientras los tiros le caían cerca. Lo llevó hasta el puesto de socorro y volvió al lugar donde estaba la sección. Recuerdo que me pidió munición y, a los pocos segundos, nos alcanzaron unas ráfagas; él murió con un tiro en el cuello. Hablando de estos pequeños mundos, seguramente Balvidares no pensó en el momento en que dejaba a Adorno que debía estar haciendo algo heroico. Él obró como sentía, sus camaradas estaban en peligro y él no concebía estar separado”. Tal como decía en una entrevista con DEF en 2019 otro veterano de Malvinas, Mauricio Fernández Funes, general retirado del Ejército y director ejecutivo de la Fundación Criteria, “el miedo a la muerte, tan natural, es nada al lado del horror de fallarle al amigo o a la patria”.

Así quedó un Harrier abatido por la artillería argentina. Foto: Eduardo Farre.

Así quedó un Harrier abatido por la artillería argentina. Foto: Eduardo Farre.

“Lo que más me acerca Malvinas a estos tiempos son mis 44 días como prisionero de guerra”, recuerda José Navarro, y continúa: “A mí me tocó estar encerrado entre camarotes y habitaciones estrechas sin ver la luz del día, sin poder mirar la hora, ni saber en qué fecha estaba. Estuve sin poder comunicarme con mi familia para transmitirles que estaba vivo. Éramos 12 prisioneros que convivimos y llevamos adelante una profunda amistad a través de los años, producto del esfuerzo y de la entereza que tuvimos en aquellos días de encierro. No son malos recuerdos, al contrario, veo lo positivo de esas circunstancias. La camaradería y el amor de uno hacia el otro, rezando juntos, compartiendo las comidas o golosinas, fortaleció enormemente a ese grupo humano”.

La Fragata Antelope no pudo sobrevivir a las acciones combinadas de los aviones de la Fuerza Aérea y la Armada. Foto: AFP.

La Fragata Antelope no pudo sobrevivir a las acciones combinadas de los aviones de la Fuerza Aérea y la Armada. Foto: AFP.

La patria somos todos

“Lo cierto es que en Malvinas hubo héroes que dieron la vida por todos y actos heroicos que la gente aún desconoce a causa de la ‘desmalvinización’. Héroes, como lo son hoy el personal de sanidad, el de las fuerzas de seguridad y todos aquellos trabajadores y profesionales que luchan contra la pandemia”, concluye Puglelli.

A la vieja usanza de la Segunda Guerra Mundial, un suboficial pinta en el costado del A4BC-239 la silueta de la Fragata Brilliant, atacada el 12 de mayo de 1982. Foto: Fuerza Aérea Argentina.

A la vieja usanza de la Segunda Guerra Mundial, un suboficial pinta en el costado del A4BC-239 la silueta de la Fragata Brilliant, atacada el 12 de mayo de 1982. Foto: Fuerza Aérea Argentina.

“Al haber servido muchos años en nuestro querido Ejército, conozco de la entrega y la abnegación del personal militar, del policía, del gendarme, del prefecto, del bombero y de muchos otros. Ellos, siendo muchas veces ignorados, e incluso despreciados, siguen y seguirán dando entrega por nosotros, porque ese es su deber y es el sentimiento solidario por el que juramentaron a la patria”, asegura Jiménez Corbalán, quien, desde hace algunos años, comenzó una cruzada personal a la que denominó “el gracias”. “Todo surgió ante el incremento alevoso de asesinatos a policías. Pensaba si alguien alguna vez les había dicho: ‘¡Gracias!’”, relata Jiménez Corbalán. La idea es acercarse al personal de seguridad, a los médicos de emergencias y a los bomberos y darles las gracias. Confiesa que algunos se sorprenden y, otros, le preguntan por qué lo hace. La respuesta siempre es la misma: “Porque estás dispuesto a dar la vida por mí y te lo digo ahora, porque mañana, quizás, sea demasiado tarde”, dice el general retirado.

Estoico, casi solitario, el soldado custodia la entrada de la Base Militar Malvinas. Foto: Eduardo Farre.

Estoico, casi solitario, el soldado custodia la entrada de la Base Militar Malvinas. Foto: Eduardo Farre.

Un deseo

“Mi deseo es que, después de esta calamidad, quedemos fortalecidos como sociedad para enfrentar la vida, como lo hizo la guerra”, expresa el veterano de San Andrés de Giles. “Hoy hay una primera línea que son los médicos y las fuerzas de seguridad y Armadas apoyándolos. No hay actos heroicos. Hay acciones propias de la profesión que elegimos para vivir en sociedad. Me gustaría que esto nos sirva para recuperar valores. Que los dirigentes políticos entiendan que están al servicio de su pueblo. Ni el dinero ni el confort detienen a este virus, por eso, cuidar de nosotros y de nuestras familias es lo más importante”, añade Vilgré Lamadrid, quien también comparte el deseo de que, cuando el virus pase y nos toque jugar “el segundo tiempo”, seamos mejores personas y mejor país.

El desenlace se acerca: los soldados avanzan para defender una posición en Puerto Argentino. Foto: Eduardo Farre.

El desenlace se acerca: los soldados avanzan para defender una posición en Puerto Argentino. Foto: Eduardo Farre.

Para Vilgré Lamadrid, es el momento de recordar acciones heroicas de ciudadanos comunes que, en algún momento de su vida, hicieron algo extraordinario por el país. “Por eso, me gustaría que este 2 de abril pongamos una bandera en las ventanas para poder sacarla el 14 de junio, cuando ya seguramente el coronavirus habrá superado su pico y estaremos volviendo a nuestra vida cotidiana”.

“Me gustaría que este 2 de abril pongamos una bandera en las ventanas para poder sacarla el 14 de junio, cuando ya seguramente el coronavirus habrá superado su pico y estaremos volviendo a nuestra vida cotidiana”, desea Esteban Vilgré Lamadrid.

El fin: en fila india y desarmados, estos conscriptos caminan en fila india hasta donde quedarán acantonados. Foto: AFP.

El fin: en fila india y desarmados, estos conscriptos caminan en fila india hasta donde quedarán acantonados. Foto: AFP.

En estos días, para Navarro, es importante permanecer unidos. Él entiende que la entrega individual produce una fuerza colectiva. En ese sentido, y teniendo en cuenta los aniversarios vinculados a Malvinas que se vivirán hasta el 14 de junio, manifiesta que el mejor símbolo de respeto es el silencio, el aplauso o simplemente el recuerdo de nuestros caídos: “Tener presente a los padres que quedaron sin un hijo, a los hijos que quedaron sin un padre. A los argentinos –oficiales, suboficiales y soldados– que murieron en combate con la esperanza de recuperar nuestras islas con total entrega, convicción y profundo sentido de amor y respeto. No comparto cuando se dice que fue una guerra inútil, no lo fue en la medida en que hemos demostrado al mundo –y a nosotros mismos– que somos capaces de luchar por una causa justa y noble. Este 2 de abril me gustaría un fuerte aplauso y un ‘Viva la Patria’ desde lo más profundo del ser. Para que nuestros verdaderos héroes entiendan que no los olvidamos y que nos sentimos orgullosos de su entrega”, concluye.

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Presentaron un proyecto de ley para restringir la portación de armas a los policías denunciados por violencia de género

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La iniciativa contempla la limitación del uso de armamento reglamentario para quienes hayan sido acusados por agresiones físicas y psicológicas, abusos sexuales o violaciones

El uso del arma reglamentaria por parte de agentes de fuerzas de seguridad que tengan denuncias por violencia de género vuelve a estar en el centro de la escena tras el femicidio de Úrsula BahilloLa joven de 18 años fue asesinada por su ex pareja, el policía de la Bonaerense Matías Ezequiel Martínez, a pesar de haber alertado a las autoridades que era víctima de agresiones amenazas, y de contar con una restricción perimetral para que el hombre no se le acercara.

En ese marco, la diputada por la provincia de Buenos Aires Noelia Ruiz presentó un proyecto de ley para restringir la portación, tenencia y transporte del arma de dotación al personal policial o penitenciario en los casos que exista una o más denuncias por violencia de género o intrafamiliar. A diferencia de otras iniciativas, en este caso se contempla tanto la restricción preventiva, como cuando el hecho ya está consumado y existe una causa penal.

Está estadísticamente comprobado que la presencia de armas de fuego en el hogar aumenta potencialmente el riesgo de que ocurra un femicidio. Esto ocurre porque el varón violento tiene en sus manos un arma letal, lo que contribuye a mantener una cultura íntima de violencia. Según las estadísticas del Observatorio Mumala, uno de cada cuatro femicidios cometidos con armas de fuego fueron consumados por integrantes de las fuerzas policiales”, detalla la diputada Ruiz en diálogo con Infobae.

El proyecto contempla la restricción de la portación de armas de fuego no solo para los agentes de las fuerzas que tengan denuncias por violencia de género, también para quienes hayan sido acusados por agresiones físicas y psicológicas, abusos sexuales o violaciones. Asimismo, considera la reincidencia de los efectivos y plantea restricciones parciales y totales de acuerdo a cada situación.

La iniciativa plantea dos modalidades para limitar la portación de armas de fuego. Una es preventiva: en este caso, se abre una actuación administrativa a través de la cual se resuelve la restricción del uso del arma. La otra es a través de una medida cautelar: en caso de que haya una causa formal por violencia de género, se actúa en ese marco legal.

En este último caso, además, la restricción de armamento de dotación se podrá realizar de forma parcial o total. En el primer caso, el oficial con antecedentes o denuncias por violencia de género solo podrá utilizar el arma durante la jornada laboral, por lo que deberá depositarla en la armería de su destino al culminar la misma. En el segundo caso, en ningún momento podrá usar el arma.

Matías Ezequiel Martínez, el oficial de la Bonaerense que mató a Úrsula BahilloMatías Ezequiel Martínez, el oficial de la Bonaerense que mató a Úrsula Bahillo

Además, se especifica que para el levantamiento de la medida restrictiva se tendrán en cuenta varias consideraciones: la evaluación que efectúe la junta médica de la fuerza correspondiente, el tratamiento que realice la persona denunciada con profesionales de salud mental especializados en la materia, las medidas disciplinarias que correspondan, los informes elaborados por un equipo interdisciplinario, la resolución del juzgado interviniente y la situación procesal de la persona denunciada.

“Hay que concientizar en materia de género a todos y a todas, pero especialmente a aquellos que tienen responsabilidades públicas y a quienes tienen que cuidarnos. Es importante que la Ley Micaela siga avanzando y se siga profundizando”, asegura la diputada de Juntos por el Cambio.

La movilización realizada esta tarde en repudio al femicidio de Úrsula, y para exigir modificaciones en la Justicia en materia de géneroLa movilización realizada esta tarde en repudio al femicidio de Úrsula, y para exigir modificaciones en la Justicia en materia de género

Algunas de estas medidas ya estaban contempladas en el Plan Nacional de Seguridad para la Reducción de Femicidios, presentada en 2019 por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Ante la alarmante situación actual, Ruiz considera que es necesario enmarcar estas acciones bajo una ley con alcances específicos.

En ese sentido, la diputada concluyó: “Es facultad del Ejecutivo este tipo de protocolos internos de actuación, pero es necesaria una ley marco que establezca con claridad que quienes nos cuidan no solo deben tener una profunda capacitación en temas de violencia de género, sino además tener ciertas restricciones en el uso de armas de fuego cuando hay denuncias por violencia de género o intrafamiliar”.

Una multitud se manifestó esta tarde en Tribunales a raíz de una convocatoria de la agrupación Ni Una Menos. La movilización se realizó en repudio al femicidio de Úrsula y en reclamo de modificaciones en la Justicia para evitar otros casos similares.

Úrsula fue asesinada a puñaladas el 8 de febrero pasado por su ex pareja, el policía de la Bonaerense Matías Ezequiel Martínez, en un descampado cercano a la ciudad de Rojas. Ella ya lo había denunciado en dos oportunidades por violencia de género y por romper el límite perimetral que se le había impuesto, pero aún así la asesinó de 15 puñaladas, después de llevarla en su auto a las afueras de la ciudad.

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Coronavirus en Argentina: a 11 meses del primer caso, el país llegó a los 2 millones de contagios

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Figura en el puesto 12º a nivel mundial en cantidad de casos y 27° en la tasa de incidencia. Cuánto tardaron otras naciones en alcanzar ese número de casos. Qué dicen los demás indicadores sanitarios

A 344 días del primer caso, el 3 de marzo del año pasado, y con casi 11 meses de cuarentena, Argentina llegó a los 2.001.034 contagios por coronavirus. Los números la ubican dentro de los países con más casos detectados de COVID-19 acumulados, en el lugar 12º de una lista de 150 naciones. Esta posición no varió sustancialmente luego de haber ingresado el 31 de agosto pasado al top ten mundial de países.

En marzo del año pasado, un informe reservado publicado por Infobae dos días después de dictada la primera cuarentena, revelaba las proyecciones del Gobierno según distintos escenarios. El más pesimista auguraba que se llegaría a los 2.200.000 afectados a medida que la pandemia avanzara en el tiempo. También se consignaba que el número de muertos podría ascender a 60.000 -muy lejos de los 4 fallecidos que había registrados al 22 de marzo -, y nuestro país ya se acerca a los 50.000 decesos por COVID-19.

Este gráfico muestra cómo se posiciona Argentina respecto de los 30 países con más casos. Al pararse sobre cada esfera, se despliegan los indicadores del país respectivo. Arriba a la izquierda, se puede seleccionar el indicador sanitario a visualizar

La velocidad a la que se superaron los 2 millones de contagios en cada país depende de distintos factores: el nivel de circulación del virus, la campañas y medidas de prevención impuestas, la política de testeos y el número de análisis realizado, la política de aislamientos de contactos estrechos, la extensión del confinamiento, la vulnerabilidad de los adultos mayores, entre otros.

Los países que superan a Argentina en número de casos positivos acumulados son Estados Unidos, India, Brasil, Reino Unido, Rusia, Francia, España, Italia, Turquía, Alemania y Colombia.

Estados Unidos llegó a los 2 millones de contagios el 11 de junio del año pasado. India el 7 de agosto; Rusia el 20 de octubre; Francia el 17 de noviembre, Reino Unido Turquía el 19 de diciembre, Italia el 24 de ese mes, España el 8 de enero de este año, Alemania el 14 y Colombia el 24 del mes pasado.

Si se cuentan los días transcurridos desde el primer caso detectado, mientras a Argentina le tomó 343 días alcanzar los 2 millones de contagios detectados, a Alemania le requirió 352.

Al posicionarse sobre cada barra, se muestra la fecha del primer caso y la del día que se registraron 2 millones, así como los días transcurridos

En menos tiempo llegaron a esa cifra España en 342 días; Italia, 328 días; el Reino Unido y Colombia 322; Francia 297; Turquía 284; Rusia 262; e India 190. Los dos países que más rápido llegaron a los 2 millones de casos confirmados fueron Brasil, en 141 días, y Estados Unidos, en 140.

Contagios por habitantes

Los números absolutos de casos no son comparables entre países con distinto tamaño poblacional. En ese sentido, es recomendable analizar la tasa de incidencia, que ubica a Argentina en la posición 27 dentro de una lista de 150 países, según la Universidad de Johns Hopkins, de Maryland, Estados Unidos.

Con casi 4.491 casos por cada 100.000 habitantes, la incidencia en nuestro país es bastante menor al que muestran Estados Unidos (8.307), Israel (7.924) y España (6.404), entre otros.

Sin embargo, a nivel regional, Argentina muestra uno de los valores más altos, sólo apenas superado por Brasil, con 4.583 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que Colombia tiene un valor apenas inferior, de 4.348. Otros países de Latinoamérica tienen mejores resultados, como Uruguay con 1.338 contagios cada 100.000 personas; Paraguay con 1.982; Perú con 3.741; y Chile con 4.048.

Argentina se ubica en la posición 27 a nivel mundial en incidencia, que mide los casos detectados cada 100.000 habitantes

“Si Argentina es comparada con países latinoamericanos, puede decirse que la cuarentena temprana de marzo, que alcanzó niveles altos generalizados hasta mayo y luego fue decayendo por habilitación sucesiva de nuevas actividades comerciales y/o grados variables de cumplimiento de protocolos, logró desplazar el primer pico hasta octubre de 2020, a diferencia del resto de Latinoamérica, que padeció antes sus picos. En el caso de Ecuador en abril; Perú y Chile en junio; Brasil, Bolivia y Colombia entre julio y agosto; y Paraguay en setiembre”, analizó Valentina Viego, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional del Sur (UNS), ante Infobae.

En efecto, el pico máximo de contagios diarios detectados en el país tuvo lugar el 21 de octubre, cuando el Ministerio de Salud informó 18.326 en un solo día.

“Con todo, que el primer máximo se haya alcanzado recién en octubre no significa que hasta esa fecha el sistema sanitario transitó sin estrés la pandemia; en varias ciudades se registraron antes de esa fecha límites en sus capacidades hospitalarias, como Resistencia, San Salvador de Jujuy, Ushuaia, Neuquén, entre otras. Es decir, que el pico de principios de octubre ocurrió a distinto ritmo en el territorio, propio de las heterogeneidades espaciales típicas de Argentina”, agregó Viego.

La distribución de los contagios

De las 2 millones de personas contagiadas en el país desde el inicio de la pandemia, 219.667 tienen residencia en la Ciudad de Buenos Aires, 835.204 en la Provincia de Buenos Aires (PBA), y el resto en el interior del país.

Luego de CABA y PBA, los distritos con mayor cantidad en total de afectados por el COVID-19 son Santa Fe con 210.514; Córdoba con 149.908 y Tucumán con 77.619. El distrito con menos casos es Formosa, con 893 contagios confirmados. La política sanitaria de esta provincia viene siendo fuertemente cuestionada por la oposición y organizaciones de derechos humanos locales e internacionales, y le valieron al gobernador Gildo Insfrán denuncias en la Justicia argentina y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Del total de 2.001.034 COVID-19 positivos confirmados en los 11 meses que lleva la pandemia en el país, se recuperó el 90% de los afectados por la enfermedad (1.798.120), mientras que 153.240 personas la cursan al día de hoy activamente, según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación.

Cómo fue el aumento de casos en el mundo

Tras el pico nuevos casos positivos confirmados por día que se dio en octubre, el número comenzó a descender, y llegó a su piso la primera semana de diciembre cuando se registraron un promedio de 3.300 casos en 24 horas.

A partir de entonces, en coincidencia con el movimiento de gente que comenzó el fin de semana largo del 8 de diciembre, los contagios reportados día a día comenzaron a aumentar nuevamente, con un nuevo pico el 7 de enero, en lo que muchos llamaron “segunda ola” por el rebrote de la pandemia en el verano. Ese día se reportaron 13.835 nuevos casos en 24 horas. Desde entonces, lentamente comenzó a observarse una baja, hasta llegar a los 7.739 nuevos contagios informados en las últimas 24 horas. En promedio, los contagios para los últimos siete días fueron de 6.899.

Los expertos consultados por Infobae coincidieron en que se produjo un amesetamiento en el descenso de nuevos casos diarios y enumeraron un combo de razones. Cansancio social después de un año de una cuarentena muy extensa; relajamiento de las medidas de prevención como el distanciamiento social y el uso de barbijo, especialmente en los jóvenes; y mayor movimiento por las fiestas y las vacaciones de verano, con la consiguiente circulación del virus.

Paradójicamente, el anuncio del Gobierno del comienzo de la vacunación –cuando aún no está disponible una cantidad significativa de dosis para los 45 millones de habitantes– generó una falsa sensación de que ya la pandemia estaba bajo control, cuando los números indican que no es así.

“Después de haber llegado a casi los 14.000 nuevos casos diarios en enero, los números se estancaron varios días entre 11.000 y 13.000, y después, empezó una meseta por debajo de los 10.000 contagios. Pero los números siguen siendo altos porque hay mucha circulación viral por el movimiento hacia los lugares de veraneo. Hay gente con COVID que va a la playa y gente que regresa con COVID”, advirtió el médico infectólogo Eduardo López.

Sin embargo, la distribución de los casos a nivel nacional ha cambiado. A mediados de julio, el 90% de los nuevos casos se concentraba entre CABA y la provincia de Buenos Aires y el 10% en el resto del país. Cuatro meses después, sobre finales de noviembre, el 80% de éstos se acumulaba por fuera de los distritos bonaerense y porteño. Hoy la distribución es más pareja: el 54% de los contagios informados diariamente se encuentran en CABA y la provincia de Buenos Aires, mientras que el 46% en las provincias del interior del país.

Pocos testeos

Al pararse sobre cada país, se visualiza la cantidad de test. Argentina realizó 146.308 análisis por millón de habitantes

El acumulado de 2 millones de contagios en el país impacta por su dimensión, pero no refleja con exactitud la cantidad de personas que efectivamente tuvieron el virus. “Se trata de casos confirmados – ya sea por test o por contacto estrecho con síntomas compatibles de caso positivo testeado – y no infectados. Sabiendo que el multiplicador de casos se ubica entre 4 y 6, es probable que en Argentina hoy casi un cuarto de su población actual – equivalente a unos 10 millones de personas- haya sido infectada con el SARS-Cov-2”, sostuvo Viego.

El número oficial de casos está estrechamente relacionado con la cantidad de test que se realizan para detectar la enfermedad en la población.

Argentina no se destacó por su capacidad de testeo. Se ubica en la posición 71 en una lista de 156 países con más de un millón de habitantes, según el sitio de estadísticas norteamericano Worldometers.

Con 6.638.998 de test totales, nuestro país tiene 146.308 análisis realizados por millón de habitantes, lo cual representa el 13% de la población testeada. Dinamarca, Israel y el Reino Unido, por ejemplo, realizaron más test que el total de su población. Es que idealmente, la tasa de positividad debería ubicarse en el 5% (en Argentina es de alrededor del 16% -diaria- y 36% -acumulada-). Con mayor cantidad de análisis, la tasa de positividad bajaría y se podría aislar rápidamente a los detectados como positivos para evitar más contagios.

Para Viego, “la insuficiencia de testeos, que se refleja en Argentina en un bajo número de pruebas por habitante, debajo de Chile, Perú y Uruguay, pero arriba de Brasil, Bolivia, Ecuador, México – se complementa con aislamiento de positivos poco eficaz, y un seguimiento basado casi exclusivamente en los recursos y capacidad del paciente. A esto se suma, falta de rastreo de contactos -no se identificaron a infectores ni la red de contactos ni siquiera en períodos donde los contagios eran bajos y esa tarea era asequible – y demoras en hisopados”.

La letalidad y mortalidad

En número de fallecidos sobre casos detectados de Covid-19, Argentina se ubica en la posición 44 sobre 150 países

El otro indicador importante es la letalidad, es decir, cuántas personas mueren por cada 100 a las que se les detectó la enfermedad. Hasta ahora, ese cálculo da entre 2 y 3 pacientes.

Con este valor, Argentina se ubica en el puesto 44 a nivel mundial, y podría decirse que el sistema sanitario argentino respondió bastante bien. Pero es solo una parte del análisis, ya que pierden la vida aquellos que no reciben atención adecuada, pero también quienes son adultos mayores o tienen enfermedades prevalentes.

Algo similar ocurre cuando se analiza la tasa de mortalidad, que es la cantidad de muertos por millón de habitantes. En este indicador, Argentina asciende a la posición 22 sobre la misma lista de países, con 1.115 fallecidos sobre esa base poblacional.

En una lista de 150 países que tienen más de un millón de habitantes, el peor indicador lo tiene Bélgica, con 1.874 fallecidos sobre esa base poblacional. En la región, solo están por encima de Argentina, México con 1.350 fallecidos por cada millón de habitantes; Perú con 1.333; Panamá con 1.330; Colombia con 1.134 y Brasil con 1.115, el mismo valor que Argentina.

Según el análisis de Viego sobre cómo manejó el Gobierno la política sanitaria, “la cuarentena inicial -la que menos recursos requería- permitió aplazar los contagios. Ese confinamiento, idealmente, debería haber contribuido a fortalecer los sistemas sanitarios y de vigilancia, preparar equipos de detección, seguimiento y aislamiento eficaz de casos positivos, formar cuadrillas de fiscalización de protocolos con mecanismos pertinentes de penalización y habilitar vacunatorios. Pero Argentina no avanzó en esa tarea y, actualmente, la evolución de la pandemia está enteramente apoyada en la conducta individual y es vulnerable al ingreso de nuevos linajes del virus”.

La investigadora de la Universidad Nacional de Sur advirtió que, al igual que el resto de los países, “padece la dependencia de grandes multinacionales para acceder a vacunas a un costo y ritmo adecuados para inmunizar a su poblaciónFrente a estoel pronóstico más probable de la pandemia a nivel local es una evolución de picos, mediados por descensos temporales”.

En esa línea, los expertos coinciden en que con los actuales niveles de circulación de la población, la baja cantidad de testeos, el relajamiento de las conductas sociales, y un plan de vacunación que avanza a paso lento, el coronavirus en el país aún está lejos de ceder.

Cómo se procesó la información

La Unidad de Datos de Infobae descarga diariamente los datos oficiales de distintas fuentes, entre ellas, el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, la Universidad Johns Hopkins y Worldometers.

Estos datos se llevan a una hoja de cálculo, donde se cruzan con datos poblacionales y por continente, detallando las siguientes variables: casos confirmados, muertes, recuperados. Sobre estas bases se calculan varios indicadores entre ellos incidencia, letalidad y mortalidad.

Para descargar los datos a nivel mundial y nacional, con sus respectivas pestañas, siga este enlace

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Ginés González García dijo que el Gobierno quiere alcanzar la inmunidad de rebaño en julio y que Argentina tiene aseguradas 62 millones de vacunas

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La oposición reclamó precisión en los anuncios y consultó sobre el rol de Cristina Kirchner en la compra de la Sputnik V. A pesar de las diferencias, el tono fue respetuoso y moderado

En su presentación ante la Cámara de Diputados, el ministro de Salud, Ginés González García, defendió la gestión en la pandemia y el plan de vacunas, aseguró que “nunca faltaron tests en Argentina”, insistió en que “nunca hubo un sistema de información tan completo” y denunció que “hay un sistema de falsas noticias que erosionan la confianza pública”. A pedido del interbloque Juntos por el Cambio, el funcionario también explicó minuciosamente por qué no se compró la vacuna Pfizer: “No sé si no tienen las vacunas suficientes” pero “el proceder de la empresa no ha correspondido con cómo se comportó con la Argentina. Pfizer se portó muy mal con nosotros”.

“Para el gobierno argentino, Pfizer se portó muy mal con nosotros y la verdad que no tuvo ninguna correspondencia con la actitud que tuvimos: primero de hacer el ensayo clínico; la máxima apertura, el presidente involucrado; y la ley específica para adecuarnos a todas las exigencias, que no son solo de Pfizer, pero Pfizer es el que más duramente las hace”, detalló con evidente malestar.

La oposición había pedido una reunión pública que se transmitió por la señal oficial de TV de DiputadosLa oposición había pedido una reunión pública que se transmitió por la señal oficial de TV de Diputados

Sobre la desinformación a la que hizo referencia, el ministro apuntó que “genera quiebre en el ánimo colectivo” y desmembró los datos sobre las compras de test, insumos, voluntarios para trabajar en el plan de vacunación, “las 4.000 camas de terapia intensiva que tenemos que antes no teníamos” y los contratos firmados o por firmar. ”Cuando arrancó todo esto sólo había un lugar para hacer los análisis, el Malbrán, y ahora tenemos 1.400″, resaltó. Y continuó: “Someten a uno a cosas tan duras como que lo acusen de asesino o que envenena a los argentinos, que por supuesto son cosas descabelladas. Obviamente habremos hecho cosas no demasiado correctas alguna vez, pero en líneas generales me siento muy conforme de que en un país hayamos una política en común con todas las provincias desde el primer día”.

Tras dos horas de exposición, protagonizó un roce con el tucumano José Cano que, si bien reconoció el trabajo conjunto de Nación con las provincias, defendió a la oposición: “No somos antivacunas”, subrayó y pidió cautela en los anuncios para no generar expectativas que luego no se cumplen. “Usted habló de que la prensa o la oposición señalaban cuando hay una o dos semanas de demora pero no son una o dos semanas, ya estamos a mediados de febrero y no se vacunó más que al 0,3 o 0,4% de la población”. Por eso, como lo hicieron la también radical Claudia Najul y el diputado y médico Eduardo ‘Bali’ Bucca (bloque Justicialista), insistió en conocer el programa de vacunación para los próximos meses.

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El ministro no se aguantó y chicaneó a Cano: “Qué bueno que se preocupa por las vacunas porque no se preocuparon en su gobierno, dejaron 12 millones de dosis en la aduana”. Y apuntó que “Recién es 3 de febrero, no es mediados de febrero”. El presidente de la comisión, Pablo Yedlin, medió entre ambos y pidió que no dialogaran. “Quédese tranquilo, a mediados de febrero va a tener mejores noticias que las que tiene ahora”, se quedó con la última palabra el ministro.

Ante la reiterada consulta, informó que el total de vacunas llegará a 62 millones y que su gestión tiene “el mayor presupuesto de Salud desde el regreso de la democracia”. En varios momentos, los diputados del Frente de Todos le agradecieron la presencia y le hicieron consultas más amables. Pero también le agradecieron los diputados opositores.

“Después de julio se lograría una inmunidad de rebaño”, continuó el ministro en una exposición que duró tres horas y media en total.

En tanto, Ginés González García habló de las tratativas desde julio para la llegada de las 820.000 dosis ya compradas de la Sputnik V, de las que se distribuyeron unas 710.000. Sobre las demoras, habló de una situación mundial: “Hay una guerra fría y se agrega una sobredimensión de las capacidades productivas de algunos vendedores que prometieron más de lo que pueden”.

Sergio Massa abrió la presentación del ministro de Salud Foto NA: MAXI VERNAZZA/HCDNzzzzSergio Massa abrió la presentación del ministro de Salud Foto NA: MAXI VERNAZZA/HCDNzzzz

El funcionario ya se había reunido con algunos diputados de la comisión de Acción Social y Salud pero la principal oposición, Juntos por el Cambio, le reclamó su presencia en el ámbito del Congreso. A las 17.29 el ministro fue presentado por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, ante un centenar de legisladores, de todas las fuerzas políticas, una presencia inédita. La comisión tiene 35 integrantes pero la expectativa que generó llevó a que participara el triple de legisladores. El Frente de Todos los invitó ex profeso como un gesto de apoyo al ministro.

En el arranque Massa instó a la oposición al diálogo. “La inmunización y la pelea contra el virus y la pandemia nos compete a todos, no tiene que haber peleas ni mezquindades”. Y habló de la necesidad de contar con “información clara y transparente”. “Ser veraces a la hora de transmitir información”, apuntó y elogió al ministro tras la publicación en la revista británica The Lancet de los estudios de la Sputnik V, la vacuna rusa que ya se aplica en Argentina y sobre la que la oposición reclamaba certezas e información. “Debe ser una satisfacción el informe de The Lancet y el nivel de confiabilidad, debe ser una satisfacción y una enorme tranquilidad”, agregó el diputado que instó a “cuidarnos y unirnos en el trabajo”. Por las dudas advirtió sobre el trabajo en esta esta etapa “siempre y cuando lo hagamos de buena fe”.

El evento se realizó en forma remota: Massa en el Salón de Honor en el Palacio Legislativo; González García y su equipo en el Ministerio (Lisandro Bonelli, Jefe de Gabinete; Carla Vizzotti, Secretaria de Acceso a la Salud; Mauricio Monsalvo, Subsecretario de Gestión Administrativa; Manuel Limeres. Administrador Nacional de la ANMAT y Mirta Roses, presidenta de la Comisión de Inmunidad), mientras que los diputados se conectaron desde sus despachos algunos y otros desde sus domicilios particulares. Presidió la reunión el tucumano Pablo Yedlin, médico pediatra, que prefirió viajar y se conectó desde el Congreso.

Durante su presentación el ministro de Salud enumeró una a una la situación de la compra de cada vacuna. Sobre el sistema COVAX, dijo que se compraron 9 millones de dosis que se pagaron 31 millones de dólares y sobre la proveniente de China señaló que se presentaron los estudios pero “está en revisión de la ANMAT, no podemos firmar un contrato sin la información”. La Sputnik más AstraZeneca y el resto de las vacunas dan una suma de 62 millones. “Si sacamos los 15 millones de argentinos que tienen menos de 18 años, casi tenemos cubierta la población argentina”, concluyó.

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Arrancó con la ronda de preguntas la vice de la comisión que recogió las inquietudes de todo su interbloque. Amable pero con firmeza, Carmen Polledo, vicepresidenta de la comisión por el PRO advirtió: “Estamos para apoyar pero necesitamos información”. Después leyó el extenso cuestionario.

El ministro respondió en el mismo tono calmo en que arrancaron las preguntas y sobre la frustrada negociación con Pfizer recordó que se pidió una ley al Congreso y que luego el laboratorio pidió cambios y que “en lo que más énfasis pusieron fue en la negligencia y nosotros no podíamos cambiar la ley”. “Siempre tuvimos intención de comprar la vacuna Pfizer, hasta la semana pasada”, indicó y aseguró que se hicieron todos los ensayos y esfuerzos posibles: “pero no resignar la soberanía ni cambiar las leyes”. Y enfatizó: “He tenido una gran desilusión…alguna vez dije que parecía que exigían tanto porque no tenían seguridad en su vacuna…otras veces dije que no podían, después de haber una ley, decir que quieren más cosas. No sé si no es que no tienen las vacunas suficientes, como ha pasado en todas partes del mundo que no han cumplido, o si existe otra razón”.

Sobre una de las vacunas chinas, cuya tercera fase está en análisis en la ANMAT, González García planteó que se estudia con cuidado porque, entre otras cosas, “vale el doble”.

Le consultaron también si se utilizará ivermectina, como lo hacen algunas provincias, a pesar de no estar autorizado para el COVID-19. “Estamos muy atentos, si bien creo que es una cosa que tiene una cantidad de ventajas como precio y accesibilidad porque es oral y no tiene contradicciones importantes, por ahora no pasó el ANMAT”, advirtió el ministro. De todos modos consideró que las provincias pueden utilizar el medicamento “sin contarlo afuera” porque sus respectivas legislaciones lo permiten. Sobre por qué no lo hace el Estado nacional recalcó que se busca consenso científico en la comunidad internacional y el respaldo de ANMAT.

Desde Santa Fe, Gisela Scaglia, del PRO, preguntó cuál fue el rol de la vicepresidenta Cristina Kirchner en la compra de la vacuna rusa. Ginés González García resaltó el perfil internacional como ex presidenta pero sobre la Sputnik V respondió: “No puedo decir qué rol tuvo, no me consta ninguno, obviamente su actividad seguramente ha facilitado las conversaciones que ha tenido el Presidente de la Nación con el presidente Vladimir Putin. La relación siempre ha sido Estado-Estado”.

Cerca del final hubo otro cruce, en este caso con el catamarqueño de la Coalición Cívica Rubén Manzi, que preguntó si habrá normativas nacionales para unificar, por ejemplo, las medidas de aislamiento porque “algunas provincias terminan cercenando libertades individuales de manera innecesaria”. No mencionó las denuncias de Formosa, pero habló de aislamientos de 28 días o de la situación de Catamarca donde se aislaba por 21 días a quienes ingresaban a la provincia. El ministro esquivó el tema: “Los incumplimientos suelen ser por no querer aplicar medidas que pueden aplicar, que el presidente les ha delegado y que por no confrontarse con situaciones sociales deciden conductas que no aconsejamos en nombre de las libertades individuales”. Lo salvó Yedlin, que evitó que siguieran el intercambio. El ministro terminó contestando por celular porque la videoconferencia se muteó de su lado y no pudieron arreglarlo.

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